Condensación

                      

La condensación es un fenómeno natural que consiste en la evaporación del agua presente en el aire. Cuando la temperatura sube, el aire absorbe el vapor de agua hasta la saturación, aumentando  su volumen. Después, cuando la temperatura baja, el aire expulsa el vapor de agua que, en contacto con una superficie más fría, se condensa y se convierte en gotas de agua. La razón por la cual se produce la condensación  sobre el vidrio de las ventanas se debe al hecho de que éstos tienen una temperatura más baja que la de la habitación. La ventana puede estar sujeta a la condensación ya que es un elemento con un rendimiento energético más bajo en comparación a la pared en la que se inserta. Si la ventana tuviera el mismo grado de aislamiento térmico que la pared, no se produciría la condensación en ella. Hoy en día, puertas y ventanas tienen un rendimiento energético muy elevado, gracias al vidrio aislante y a juntas impermeables que retienen el calor en el interior. Pero, al mismo tiempo, conservan la humedad del aire en las habitaciones. Por lo tanto, es importante mantener un equilibrio adecuado entre la temperatura y la humedad relativa (20 ° C en el interior con un nivel de humedad no superior al 45 %) y airear con frecuencia las habitaciones para reemplazar el aire lleno de vapor del interior con el aire pobre de vapor del externo.